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	<title>Comments on: Expolit 10: La industria de productos cristianos se prepara para el Desafío 2010</title>
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		<title>By: Alejandro Leyva</title>
		<link>http://www.comopromovermimusica.com/expolit-desafio-2010/comment-page-1#comment-197</link>
		<dc:creator>Alejandro Leyva</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Apr 2010 20:19:04 +0000</pubDate>
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		<description>Carta abierta a los cristianos de habla hispana.

¿Cuán efectiva es la televisión cristiana hoy?

Saludos, hermanos.

Aunque desde hace algunos años se han venido incorporando emisoras a la televisión cristiana en español, en general, la efectividad ha estado muy por debajo del poder comunicador de ese medio. ¿Por qué ocurre esto? Son varios los factores, en mi opinión, el principal es que una gran mayoría de los que dirigen este estratégico frente de batalla no lo entienden bien. Lo manejan con loable intención pero un tanto erráticamente. No se ve una organización adecuada, una planificación como la que requiere la televisión, ni se ponen en práctica los mecanismos adecuados de comunicación con el televidente. Pasan por alto la estructura y organización de más de 50 años de experiencia de la llamada televisión ‘secular’.
La televisión, como toda la Creación, tiene sus leyes. Es lamentable cuando un líder de la TV cristiana no domina eficientemente las reglas que hacen funcionar este medio. Elementos básicos como rating, parrilla de programación o prime time son subutilizados, o peor aun, ignorados totalmente. Sería un argumento facilista evadir responsabilidades y manifestar que, ‘esas son cosas del mundo secular’. No es así, son cosas que pertenecen a un orden establecido para lograr que este medio funcione. Dios es un Dios de orden siempre, incluso con respecto a la televisión, y si Dios pone en nuestras manos tan poderosa maquinaria tenemos que honrar esa confianza. Podemos usar en nuestra televisión las mismas herramientas que han hecho funcionar este medio por más de medio siglo y no por eso va a dejar de ser tribuna de difusión de la Palabra. Al contrario, va ser más efectiva dicha difusión. Siempre que nuestros objetivos y mensajes estén verdaderamente regidos por principios cristianos van a ser distintos a los del mundo secular.
Necesitamos ofrecer una programación diversa y entretenida que logre captar audiencia, no sólo entre nuestra gente sino entre las personas que no conocen a Cristo, y eso sólo lo lograremos cuando podamos competir con la televisión secular. Si, competir. Ahora no podemos hacerlo. Aunque nuestra TV cristiana es superior en cuanto a mensaje es una realidad irrefutable que ese mensaje no esta llegando a la cantidad suficiente de personas que tienen la opción de recibirlo porque el televidente común mayormente escoge ver la televisión secular, que les ofrece programación con una diversidad y creatividad que capta su atención y retiene su preferencia, con lo que las buenas intenciones de llevar el mensaje de nuestra TV no llega a cubrir las necesidades de divulgación y retención que debe lograr.
Si alguien pensara que no necesitamos ‘imitar’ y ‘usar’ las estrategias del mundo secular, de hecho lo hemos estado haciendo, cuando producimos discos de música cristiana con la misma tecnología del mundo secular; cuando promocionamos por radio y otros medios un concierto musical usando métodos publicitarios; cuando en una campaña evangelizadora usamos sofisticados sistemas de audio y video, efectos de luces, etc. Si tenemos el poder usémoslo adecuadamente para vencer. Demos el paso de superación. No podemos perder tiempo, ya las grandes compañías seculares como Fox, Sony, Disney, incursionan en nuestro patio en el terreno del cine y han comenzado a producir películas en inglés que aunque por ahora no son ‘puramente’ cristianas están hechas especialmente para el mercado cristiano y están alcanzando ese mercado. ¿Cuánto falta para que empiecen a producir televisión de interés para los cristianos? ¿Por qué no nos adelantamos y producimos nosotros una TV que incluso impacte al mercado secular?
¿Por qué no podemos crear una programación familiar interesante y original? ¿Por qué no podemos producir programas que compitan en prime time con la TV secular? ¿Por qué no hacer una buena serie de ficción cristiana, un talk show cristiano, una comedia cristiana? Que logren incluso ‘robar’ audiencia a los canales de ‘la competencia secular’.
¿Que podemos hacer?  Tenemos que plantearnos como hacer una televisión más efectiva, revisar los contenidos, mejorar la programación, producir programas ajustados a un presupuesto austero. Gran parte de los fondos para esto se pueden obtener vendiendo tiempo al aire para anuncios -algunas emisoras cristianas de radio, como por ejemplo el grupo Génesis, lo están haciendo con éxito-. Promover acuerdos con compañías y entidades cristianas que producen TV y cine y que a su vez poseen destreza en el manejo y el ahorro de los recursos, para que los costos de producción resulten económicos
-compañías como por ejemplo, The God of Moses Entertainment- para realizar producciones conjuntas; conseguir acuerdos de colaboración con la radio cristiana; auxiliarse de cristianos con experiencia en la TV, cine, teatro; realizar audiciones para descubrir talento; promover la participación de nuestra gente en concursos y espacios televisivos que permitan descubrir talentos; trabajar con grupos y organizaciones cristianas que promuevan el arte y las comunicaciones; solicitar la cooperación de ex ejecutivos y ex técnicos de los medios que quieran brindar su experiencia a ejecutivos y técnicos de nuestra TV de manera gratuita o a muy bajo costo; organizar ‘tours’ a instalaciones de TV de efectividad reconocida con nuestros personal de TV para que observen ‘in situ’ como funcionan dichas instalaciones; alentar a las iglesias en la creación de talleres de teatro y de otras manifestaciones artísticas que podrían convertirse en fuente de talento para la televisión; captación en las iglesias de voluntarios que colaboren como corresponsales populares para los informativos de TV e Internet, y también personal de apoyo para otras tareas; crear fuentes de retroalimentación (por ejemplo, una página de Internet) para conocer las opiniones de la gente con respecto a lo que ven en nuestra TV y lo que esperan ver, que les gusta y que no les gusta; constituir ‘focus groups’ para poder recoger de primera mano, en contacto personal, impresiones e ideas. En fin, estas son algunas opciones. Por supuesto que existen otras. El pueblo de Dios es rico en ideas.
Hermanos de los medios de comunicación cristianos, ¿se animan? Yo reto a todos los hermanos a que se involucren en esto. Para crecer en la televisión tenemos que enfrentar esta realidad mediática en que estamos viviendo. No se trata de enredarnos en una interminable polémica de egos, sino en dar el paso al frente y trabajar duro y unidos porque a fin de cuentas nosotros estamos del mismo lado, no somos de ‘la competencia’. ¿Cierto?

Bendiciones,
Alejandro Leyva, guionista.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Carta abierta a los cristianos de habla hispana.</p>
<p>¿Cuán efectiva es la televisión cristiana hoy?</p>
<p>Saludos, hermanos.</p>
<p>Aunque desde hace algunos años se han venido incorporando emisoras a la televisión cristiana en español, en general, la efectividad ha estado muy por debajo del poder comunicador de ese medio. ¿Por qué ocurre esto? Son varios los factores, en mi opinión, el principal es que una gran mayoría de los que dirigen este estratégico frente de batalla no lo entienden bien. Lo manejan con loable intención pero un tanto erráticamente. No se ve una organización adecuada, una planificación como la que requiere la televisión, ni se ponen en práctica los mecanismos adecuados de comunicación con el televidente. Pasan por alto la estructura y organización de más de 50 años de experiencia de la llamada televisión ‘secular’.<br />
La televisión, como toda la Creación, tiene sus leyes. Es lamentable cuando un líder de la TV cristiana no domina eficientemente las reglas que hacen funcionar este medio. Elementos básicos como rating, parrilla de programación o prime time son subutilizados, o peor aun, ignorados totalmente. Sería un argumento facilista evadir responsabilidades y manifestar que, ‘esas son cosas del mundo secular’. No es así, son cosas que pertenecen a un orden establecido para lograr que este medio funcione. Dios es un Dios de orden siempre, incluso con respecto a la televisión, y si Dios pone en nuestras manos tan poderosa maquinaria tenemos que honrar esa confianza. Podemos usar en nuestra televisión las mismas herramientas que han hecho funcionar este medio por más de medio siglo y no por eso va a dejar de ser tribuna de difusión de la Palabra. Al contrario, va ser más efectiva dicha difusión. Siempre que nuestros objetivos y mensajes estén verdaderamente regidos por principios cristianos van a ser distintos a los del mundo secular.<br />
Necesitamos ofrecer una programación diversa y entretenida que logre captar audiencia, no sólo entre nuestra gente sino entre las personas que no conocen a Cristo, y eso sólo lo lograremos cuando podamos competir con la televisión secular. Si, competir. Ahora no podemos hacerlo. Aunque nuestra TV cristiana es superior en cuanto a mensaje es una realidad irrefutable que ese mensaje no esta llegando a la cantidad suficiente de personas que tienen la opción de recibirlo porque el televidente común mayormente escoge ver la televisión secular, que les ofrece programación con una diversidad y creatividad que capta su atención y retiene su preferencia, con lo que las buenas intenciones de llevar el mensaje de nuestra TV no llega a cubrir las necesidades de divulgación y retención que debe lograr.<br />
Si alguien pensara que no necesitamos ‘imitar’ y ‘usar’ las estrategias del mundo secular, de hecho lo hemos estado haciendo, cuando producimos discos de música cristiana con la misma tecnología del mundo secular; cuando promocionamos por radio y otros medios un concierto musical usando métodos publicitarios; cuando en una campaña evangelizadora usamos sofisticados sistemas de audio y video, efectos de luces, etc. Si tenemos el poder usémoslo adecuadamente para vencer. Demos el paso de superación. No podemos perder tiempo, ya las grandes compañías seculares como Fox, Sony, Disney, incursionan en nuestro patio en el terreno del cine y han comenzado a producir películas en inglés que aunque por ahora no son ‘puramente’ cristianas están hechas especialmente para el mercado cristiano y están alcanzando ese mercado. ¿Cuánto falta para que empiecen a producir televisión de interés para los cristianos? ¿Por qué no nos adelantamos y producimos nosotros una TV que incluso impacte al mercado secular?<br />
¿Por qué no podemos crear una programación familiar interesante y original? ¿Por qué no podemos producir programas que compitan en prime time con la TV secular? ¿Por qué no hacer una buena serie de ficción cristiana, un talk show cristiano, una comedia cristiana? Que logren incluso ‘robar’ audiencia a los canales de ‘la competencia secular’.<br />
¿Que podemos hacer?  Tenemos que plantearnos como hacer una televisión más efectiva, revisar los contenidos, mejorar la programación, producir programas ajustados a un presupuesto austero. Gran parte de los fondos para esto se pueden obtener vendiendo tiempo al aire para anuncios -algunas emisoras cristianas de radio, como por ejemplo el grupo Génesis, lo están haciendo con éxito-. Promover acuerdos con compañías y entidades cristianas que producen TV y cine y que a su vez poseen destreza en el manejo y el ahorro de los recursos, para que los costos de producción resulten económicos<br />
-compañías como por ejemplo, The God of Moses Entertainment- para realizar producciones conjuntas; conseguir acuerdos de colaboración con la radio cristiana; auxiliarse de cristianos con experiencia en la TV, cine, teatro; realizar audiciones para descubrir talento; promover la participación de nuestra gente en concursos y espacios televisivos que permitan descubrir talentos; trabajar con grupos y organizaciones cristianas que promuevan el arte y las comunicaciones; solicitar la cooperación de ex ejecutivos y ex técnicos de los medios que quieran brindar su experiencia a ejecutivos y técnicos de nuestra TV de manera gratuita o a muy bajo costo; organizar ‘tours’ a instalaciones de TV de efectividad reconocida con nuestros personal de TV para que observen ‘in situ’ como funcionan dichas instalaciones; alentar a las iglesias en la creación de talleres de teatro y de otras manifestaciones artísticas que podrían convertirse en fuente de talento para la televisión; captación en las iglesias de voluntarios que colaboren como corresponsales populares para los informativos de TV e Internet, y también personal de apoyo para otras tareas; crear fuentes de retroalimentación (por ejemplo, una página de Internet) para conocer las opiniones de la gente con respecto a lo que ven en nuestra TV y lo que esperan ver, que les gusta y que no les gusta; constituir ‘focus groups’ para poder recoger de primera mano, en contacto personal, impresiones e ideas. En fin, estas son algunas opciones. Por supuesto que existen otras. El pueblo de Dios es rico en ideas.<br />
Hermanos de los medios de comunicación cristianos, ¿se animan? Yo reto a todos los hermanos a que se involucren en esto. Para crecer en la televisión tenemos que enfrentar esta realidad mediática en que estamos viviendo. No se trata de enredarnos en una interminable polémica de egos, sino en dar el paso al frente y trabajar duro y unidos porque a fin de cuentas nosotros estamos del mismo lado, no somos de ‘la competencia’. ¿Cierto?</p>
<p>Bendiciones,<br />
Alejandro Leyva, guionista.</p>
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